lunes, 17 de noviembre de 2014

Neuroestimulación para manejo del dolor crónico, mi experiencia 1.


Ha pasado mucho tiempo ya desde mi último escrito. Para resumir el trayecto; trabajé 1 año y 3 meses en el sector público, 18 horas al día, aprendí muchas cosas trabajando apasionadamente con gente convencida en lo social y me pidieron la carta de renuncia. fin.

Entre tanto, mi relación con el dolor crónico tuvo muchos cambios y me mostró varias cosas:

- Mi percepción del dolor crece hasta hacerse insoportable en la medida en que no duermo y más aún cuando estoy triste y deprimida
- Paradójicamente, la combinación estrés - hacer lo que me apasiona, me permite "tolerar" el dolor casi sin medicamentos, siempre y cuando pueda dormir. Si no duermo, no logro que el dolor entre en la categoría de tolerable y por tanto no soy funcional.

Durante este año largo de trabajo mi dolor empezó a volverse más complejo: ya no sólo era en la zona de la operación (parte posterior del muslo derecho y rodilla), sino que subió a mi cadera derecha y bajo por mi pierna hasta al tobillo, siguiendo claramente el trayecto del nervio ciático. El coctel de medicamentos seguía siendo el mismo pero en mayor cantidad, y apenas podría decirse que sentía un tipo de alivio, pues siempre la calificación era entre 7 u 8 sobre 10, lo que se encuentra en una escala alta de dolor.

Así pues que inicié con un nuevo grupo médico especialista del dolor, quienes me propusieron desmontar los medicamentos por su poca eficacia y alta toxicidad, a fin de probar otras estrategias (capítulo aparte merecerá la mención detallada de dejar la Buprenorfina, me sentí como una adicta con todos los efectos de un síndrome de abstinencia).

A estas alturas tras convivir 5 años con mi dolor crónico, ya estaba saturada de mis medicamentos, en especial de la constante somnolencia, el estreñimiento, la dificultad para concentrarme y retener información y la perdida de memoria. Adicionalmente, si continuaba con la estrategia de mis médicos anteriores de simplemente aumentar la dosis de todos mis medicamentos, iba a terminar con parches de Buprenorfina hasta en los ojos...

Finalmente coincidió mi salida del trabajo con la desmontada de los medicamentos, al estar ya sin ocupaciones y sin estrés, el dolor volvió a tomarse poco a poco todos los espacios de mi energía vital afectando mi capacidad de dormir y siendo especialmente insoportable en las noches. Adicionalmente mis médicos intentaron un bloqueo en la cadera a fin de ver si era factible hacerme una radiofrecuencia, pero no hubo una buena respuesta, lo que descartó este procedimiento.

Preocupada con la idea de tener que volver a explorar otro coctel de medicamentos, mis médicos me plantearon otra estrategia, llamada Neuroestimulación para manejo de dolor crónico. En resumidas, consiste en engañar al cerebro, utilizando para ello 2 electrodos puestos en la columna y conectados a un dispositivo electrónico, los cuales generan una sensación de hormigueo en la zona de dolor, siendo este hormigueo percibido más rápidamente por el cerebro y de alguna manera logra "enmascarar" la sensación de dolor, disminuyéndola sustancialmente.

Llevo 3 días con el sistema de prueba, en esta etapa lo único que esta dentro de mi cuerpo son los 2 electrodos en la columna, si durante la prueba me convence este sistema, procederán a implantarme el sistema definitivo mediante cirugía.

Los 2 primeros días el sistema ha sido contundente: el hormigueo no sólo hizo que mi percepción del dolor bajara a prácticamente cero, sino que adicionalmente en las noches no era necesario tener el dispositivo prendido, pues básicamente la percepción de no dolor continuaba. Pero hoy en mi tercer día, que en particular ha pasado por lluvia y tormentas eléctricas, mi dolor en la parte de la pierna - tobillo del ciático ha sido fuerte, no tan fuerte como cuando estaba sin medicamentos, pero si sustancial (calificación 6). Lo otro es que he sentido mucho dolor en la espalda, en la zona la intervención, y no puedo negar que me asusta mucho terminar con otro dolor adicional, aunque los médicos me explican que es normal y que éste desaparecerá con el proceso de cicatrización.

Aqui una foto de esta etapa: